• La Semana se exhibirá en salas de la Cineteca hasta el 29 de septiembre.
• Fogo de Yulene Olaizola inauguró el ciclo.
Por: Andrés Flores
Tras su paso por Monterrey, Guadalajara, San Luis Potosí, Durango y
Tijuana, el día de ayer jueves 19 de septiembre a las 19:30 horas, se
inauguró en la Sala 1 de la Cineteca Nacional, la 2ª Semana de Cine
Mexicano Independiente ante un nutrido público.
La cinta elegida para abrir esta muestra fue Fogo (México-Canadá, 2012) de la joven directora Yulene Olaizola. Cabe señalar que esta cinta narra la reubicación de los
habitantes de un poblado de la isla de Fogo, lo que los obliga a enfrentar
sus recuerdos y añorar el pasado.
El largometraje fue estrenado durante laQuincena de Realizadores del Festival de Cine de Cannes en 2012.
La ceremonia de inauguración estuvo presidida por Abel Muñoz, Director de
Difusión y Programación de la Cineteca Nacional quien destacó que con el
ciclo se consolida el esfuerzo realizado en colaboración con Cinépolis para
la difusión e itinerancia del cine mexicano independiente, mismo esfuerzo
que se gestó durante las exhibiciones de la Muestra Internacional de Cine y
en últimas fechas, el Foro Internacional de la Cineteca Nacional.
Además destacó que a partir de este fin de semana, el ciclo comenzará a itinerar
en ciudades de Centroamérica como Tegucigalpa, Panamá, Guatemala, San
Salvador y San José.
Con respecto a Fogo, Muñoz agregó que entre los nuevos cineastas nacionales
hay una preocupación “…por contrastar las posibilidades de la ficción y del
documental…”.
Al término de la proyección el público se reunió en torno al emblemático
cubo de la Cineteca para compartir sus perspectivas de la película mientras
degustaban una copa de vodka, tequila o ron.
La 2ª Semana de Cine Mexicano Independiente se exhibirá en salas de la
Cineteca Nacional hasta el domingo 29 de septiembre. Durante el ciclo se
proyectarán cintas como El Ingeniero (México, 2012) de Alejandro Lubezki,
documental que aborda la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en el
2000, Mosca (México, 2011) de Bulmaro Osornio, que relata el desencanto de
toda una generación y es, también una poderosa historia de amor, o Buscando
a Larisa (México 2012) de Andrés Pardo, quien construye un documental sobre
el papel que juega el registro del pasado en la identidad de las personas,
entre otros largometrajes de docuficción.
