Cada 4 de enero se celebra el día del Periodista en nuestro país, algunas autoridades entre ellas Enrique Peña Nieto, hicieron un reconocimiento a través de las redes sociales como twitter a quienes se dedican a esta noble y honorable profesión, lejos de su comentario por escrito, la celebración a nivel estatal (estado de México) y a nivel municipal (Texcoco) pasó, como dicen al final de los desfiles «sin novedad».
La fecha está dedicada a Manuel Caballero quien nació el primero de enero en Tequila, Jalisco, en el año de 1849 y murió en la ciudad de México, el 4 de enero de 1926. Es considerado el primer reportero en México y su trabajo levantó mucha polémica en el mundo periodístico y cultural en aquella época, razón por la cual es considerado «el iniciador del reporterismo» en el país.
Actualmente sólo es una fecha para felicitar a los periodistas por medio de las redes sociales, no más… Sin embargo, las muertes, las desapariciones, las agresiones físicas como verbales hacia el gremio y todo tipo de violencia hacia estos y sus familiares son una muestra de la represión de los gobiernos en todos sus niveles, desde el ejecutivo, legislativo, judicial y hasta del narcotráfico sin conciencia de reconocer el riesgo de trabajo que existe durante investigaciones o la cobertura de determinado suceso o hecho.
En México no existen garantías constitucionales para los periodistas, pues el Estado aplica, incluso la tortura física y psicológica y la muerte de periodistas de diferentes regiones del país, cabe resaltar el robo cometido, hace unos días, en el domicilio de la periodista Anabel Hernández.
Asimismo, la libertad de expresión y la transparencia van en auge, el periodismo de haber trascendido del subjetivismo, el objetivismo y ahora periodismo de investigación reclama espacios que en el sector político no están dispuestos a ventilar.
La nueva era periodística acompañada de la tecnología exige grandes retos y menores compromisos con actores de la vida política para eficientar los contenidos de cada medio de comunicación comprometido con la sociedad y al mismo tiempo garantizar la integridad física del periodista frente amenazas por la información publicada.

