Ayer domingo inició el “Carnaval” o danza de los “Huehuenches”, del náhuatl (huehuetl= viejo), en diferentes comunidades del municipio de Texcoco, el cual cumple más de cien años de celebración, tan sólo en la comunidad de la Magdalena Panoaya ubicada en la “Costa Chica” de este municipio lo celebran año con año.
Dicho carnaval se realiza en el mes de febrero y marzo que preceden a la semana mayor de semana santa y es parte de las tradiciones de este poblado, actividad muy característica pues participan principalmente vecinos del lugar ataviados con un traje de gala de gran colorido denominado «frack» o también conocido como «levita», con una máscara de cera con apariencia europea de antaño además de lucir barba sintética y sombrero de copa.
Quienes participan es esta danza «sacan a bailar la máscara cada año, algunos lo hacen como “una manda” con el temor de que en caso de no cumplir les puede ir mal y la máscara se rompe», comentó uno de los danzantes que oculta su identidad detrás de éstas máscaras.
Acompañados de su inseparable sombrilla con colores llamativos, destaca la participación de hombres vestidos de mujeres con maquillaje exagerado y pelucas atractivas que acentúan las curvas de una mujer con vestidos y faldas cortas además de extravagantes zapatillas.
Estos bailes se amenizan con música de orquesta conformados por «cuadrillas», las cuales recorren las calles de la comunidad y en ocasiones son invitados a participar en la cabecera municipal. La festividad culmina con la quema del «Palegrande», un huehuenche de cartón gigante que también recorre las calles de la comunidad pidiendo cooperación para los gastos del carnaval.
Los organizadores del carnaval 2014 comentan que de acuerdo a la gente más longeva de la Magdalena Panoaya afirman que este baile se originó en San Salvador Atenco y de allí se fue dando el contagio hacia otras comunidades.
En esta edición la intervención de niñas, niños y mujeres crea un ambiente más divertido entre la población y los familiares de quienes bailan, recorriendo la comunidad alborotando los ánimos de quienes escuchan la música.


