Comunicados, mensajes, felicitaciones, discursos y un sinnúmero de honras en este día, se habla de que se respeta y ejerce la Libertad de Expresión en México y en todo su territorio, pero esto deja mucho que desear por parte de los servidores públicos cuando se enteran a unas horas que el próximo día se conmemora y/o festeja la libertad de expresión.
La responsabilidad social en este rubro no existe por parte de alcaldes, gobernadores y el presidente de la República al demostrarse que México, es el país en donde se cometen más violaciones, asesinatos, desapariciones, ejecuciones, secuestros, manipulación, condicionantes hacia quienes ejercemos el periodismo.
Mientras los tres niveles de gobierno no garanticen este derecho, estos males seguirán vigentes en el país, la falta de oportunidades para ejercerlo se amplía en cada región y esto implica mayor compromiso en todos los grupos sociales.
La Libertad de Expresión no sólo es un derecho plasmado en una constitución, es una garantía individual y un derecho humano, inalienable.
Hablar de libertad de expresión, hablamos de acceso a la información, de transparencia, de rendición de cuentas y aunque exista una ley e instituto de transparencia, esto se vuelve manipulable por quienes representan las instituciones gubernamentales.
Pero también existen avances en este sentido, para México, ejercer este derecho con franqueza ofrece estándares de democracia en el país, pero sólo por algunos momentos, porque quienes llegan a este momento son censurados bajo intereses de grupos y ejecutados también.

