Ole Hesseldahl de 82 años de edad originario de Dinamarca, cuenta su historia de vida al salir de su natal Copenhague, al conocer a una cantante de nombre Margarita González en París, Francia, y que con el tiempo conoció a la hermana de ésta de quien se enamoró, así viajaron hacia la ciudad de México en donde instaló un negocio de lámparas artesanales.
Con el paso de los años adoptó a dos sobrinos de su esposa Olga González, a quienes apoyó prominentemente para que estudiaran en el Colegio Williams, sin embargo hasta la fecha cuenta que nunca lo han visitado.
A su llegada a la comunidad de San Jerónimo Amanalco en el año de 1979, compró 2.5 hectáreas en donde construyó su hogar lo más apegado a la naturaleza. Su casa de cuatro metros cuadrados, construida de piedra, deja ver la forma ermitaña de Ole quien aseguró vive feliz en esta zona de la montaña.
Con recuerdos fotográficos colgando de una de las paredes, cuenta que sólo cuatro ocasiones sus familiares lo han visitado hasta la fecha y asegura seguir enamorado de México en donde piensa terminar sus días.
Hace algunos años, Ole conoció a Miguel Ángel Osorio Báez, segundo delegado en la comunidad y se ha sumado para apoyar a los jóvenes en el proyecto del cual se ha denominado Museo Comunitario, el cual abrirá sus puertas el próximo 21 de julio a las once de la mañana.
Con una pensión mensual, asegura Hesseldhal, «apoyamos en lo que se pueda, para lograr cosas buenas en la comunidad».
Dicho proyecto es subsidiado por CONACULTA, en donde la administración municipal dirigió la gestión para lograr una proyección cultural de San Jerónimo Amanalco, sobre todo, la forma de vida de los habitantes y las actividades principales que están por desaparecer.
A la despedida con el «último vikingo», como le gusta que le digan, invita a los habitantes de Texcoco, pregunten por su hogar en donde construyó unas cuevas para realizar fiestas con una visión naturalista.


