
Opinión
Tras la “amenaza” antorchista de pretender gobernar el municipio de Texcoco, el resultado electoral demostró reforzar el amor por este municipio; sus raíces, sus tradiciones, sus costumbres, sus valores y su naturaleza como tal, son muestra de una cultura milenaria descendientes chichimecas y posterior acolhua, (refiero a la verdadera cultura Acolhua, mas no a la copia pirata de una asociación civil antorchista que se denomina con este nombre).
Con este resultado electoral se fusionaron infinidad de ideales, posturas políticas y apartidistas, afines y también quienes votaron por primera ocasión, sumándose a un ejercicio ciudadano único el cual ha rebasado toda expectativa.
La ciudadanía texcocana ha demostrado una vez más su coraje, su respeto por mantener una tierra tranquila, en paz y la muestra de una conciencia acorde a la vida que se proyecta desarrollar para las próximas generaciones, en donde los niños y jóvenes de este municipio tendrán la oportunidad de respirar cultura.
En otro sentido, quienes ahora representen la nueva administración municipal tienen que redoblar esfuerzos para no defraudar a todos los habitantes de este querido lugar, quienes confiamos en que realizarán un trabajo con verdadero compromiso social, abriendo puertas y espacios dignos para todo tipo de actividad cultural, están obligados a cumplir más allá de una política partidista, están obligados a ejercer el verdadero papel de un servidor público, de ser así, Texcoco se convertirá en un modelo gubernamental participativo.
Sabemos que falta mucho por lograr, y así como la población salió a votar para dejar plasmado en las boletas electorales su repudio en contra del antorchismo, así debe de salir de sus hogares para respaldar a sus autoridades y coordinar trabajos para beneficiar a los habitantes de este lugar, respetando los Reglamentos, Bando Municipal, Ley Orgánica Municipal, Constitución Estatal y nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, generando una nueva forma de vida; tranquila y eficaz. ¡Felicidades Texcoco!
Quienes han partido a mejor vida, habrían hecho lo mismo, defender su tierra, su vida y su cultura…
