
Segunda parte.
En entrevista exclusiva para ANTAC-Noticias Enrique Martínez, doctor investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encargado de la excavación en el sitio arqueológico Zulpetec-Tecuaque, ubicado en el municipio de Calpulalpan, estado de Tlaxcala, en donde fuese en la época prehispánica territorio texcocano, perteneciente a la cultura Acolhua, detalló que después de seis años de inactividad en agosto pasado se reinició una nueva etapa de excavación enfocada hacia el área habitacional de este complejo, con el objetivo de ver la integración de la captura de una caravana que venía con Pánfilo De Narváez que se adhirió a Hernán Cortés.
Aseguró el investigador, que lo que se busca es el proceso que se da al interior de los grupos habitacionales, porque aparentemente los tuvieron en cautiverio. Lo curioso, señala, de todo esto es que el sacrificio no se realiza en el área ceremonial, sino que hemos encontrado evidencias de sacrificios en los conjuntos habitacionales, además de la integración de objetos de origen hispano como la cerámica mayólica, que se la quedan los nativos de este lugar y la integran a su actividad doméstica cotidiana y este, indica, es un dato importante porque muestra una cierta convivencia entre los cautivos y los habitantes de la zona.
También plantea Martínez que algunos de los aposentos fueron clausurados donde fueron retenidos para que después fueran sacrificados.
Comenta que la captura de esta caravana duró entre seis y siete meses, la cual se integraba en su mayoría por mujeres; algunas de ellas eran españolas, otras parte de su certidumbre, mulatas, sambas, entre otras., e indicó que sería muy difícil determinar la existencia de un proceso de relación entre estas mujeres y los nativos.

Lo que es contundente, es que se realizó un sacrificio de todos los que venían en la caravana y estos son los resultados que nos está dando el sitio. Aparte, abunda, que ellos manifiestan su comunicación con los primeros hornos, pues en mesoamerica no existían estos y aquí se han encontrado dos para la cocción de las vasijas y hay una serie de elementos de convivencia que están por definirse.
Para la historia de México sostiene que es un punto de resistencia, al ser capturados, llegando gente del centro de México para realizar el proceso de sacrificio y esta información está ofreciendo de cómo fue ese cautiverio, lo que ellos vivieron, que fue lo que les pasó y como se integraron para ser sacrificados posteriormente.
El investigador apunta que en este hecho no existió la esclavitud desde el momento en que se encuentran aposentos, esto indica que fueron retenidos y no integrados a algún trabajo.
Dentro de este hecho, argumenta, se encuentran periodos de sacrificio dependiendo a la deidad como Mayahuel, Tezcatlipoca, Tlaloc, Huixilopochtli, Quetzalcóatl, Mictlantecutli, entre otros, pues quienes integraron esa caravana fueron tratados como dioses, integrándolos al mundo, vistiéndolos como dioses para después ser sacrificados.
Finalmente el doctor Enrique Martínez puntualiza que la importancia en esta investigación se obtiene la existencia de cierta integración de los cautivos al compartir tecnología, siendo un dato nuevo para una zona arqueológica y cuya socialización se detuvo al ser destruido el sitio.
Tras estos sacrificios, el investigador explica el nombre de este lugar; te-gente cua-comer, donde se los comieron; Tecuaque. Y señala que existió una participación de la gente noble como guerreros y gente importante en el tratamiento de los huesos de los cuales algunos fueron utilizados como trofeos y el proceso que se da aquí es interesante por ser un sitio fronterizo hacia Tlaxcala y era una forma de decirles a quienes están en Tlaxcala, si van a regresar miren lo que les va pasar. Por eso la decisión de llevar a cabo ese sacrificio en esta zona.
Después, el sacrifico viene por los españoles, cuando Sandoval va a recoger los bergantines asola el sitio, lo destruye y ahí queda todo sepultado.
Martínez descarta la existencia de canibalismo en este sacrificio y explica que solo existe cuando es un acto popular en donde interviene toda la sociedad y en este caso, es un acto controlado porque la injerencia fue hacia guerreros y gente importante como sacerdotes y no interviene la población.

