
El pasado lunes cuatro de enero, policías pertenecientes a la corporación estatal transportados como ganado en una camioneta, cubrieron el evento sobre la inauguración del hospital municipal de Chiconcuac en donde asistió Enrique Peña Nieto, «presidente de México».
Situación que deja entrever las carencias de la corporación policiaca y la falta de estructura en el aspecto de seguridad pública.
Sin embargo, a pesar de la multimillonaria inversión a este nosocomio de segundo nivel, de manera extraoficial se establece la contratación de personal que ya labora en otros hospitales de la región, eliminando la oportunidad a personal nuevo, situación que tanto el gobierno estatal y federal anunciarán la creación de «nuevas oportunidades de empleo».
De igual forma, en el aspecto directivo sería ocupado por gente exclusivamente recomendada y allegada del señor gobernador mexiquense, burocratizando aún más el sector salud y respaldando la corrupción a discreción entre los almacenes de medicamento y aparatos que poco a poco irán desapareciendo, caso concreto el hospital «Guadalupe Victoria» donde se presume el compadrazgo directo entre el director de esta unidad de salud y el gobernador.
