
Una comitiva de integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), retiró varias estacas que señalan la nueva la construcción de la continuación de la autopista Acolman-Texcoco que en su primera etapa se construyeron cinco kilómetros y ocho por construir en esta zona ejidal para llegar a las instalaciones del nuevo aeropuerto internacional, de lo que denominaron, es una provocación directa.
Ignacio del Valle, dirigente de este movimiento, señaló que estas acciones son una flagrante agresión hacia la vida de las comunidades de esta región, mismas que rechazan al considerarlas como una manera artera del gobierno estatal y federal de invadir terrenos ejidales que no les pertenece.
Puntualizó que por el momento tienen dos amparos a su favor para demostrar que el gobierno federal y estatal están atentando en contra de la vida silvestre y del medio ambiente de esta zona, sobre todo, del impacto ambiental que tendrá consecuencias devastadoras para la vida de los pueblos originarios del lago de Texcoco.
Por medio de una cuasi exclusividad, algunos medios de comunicación en coordinación del Frente de Pueblos se realizó un recorrido donde Del Valle explicaría los abusos de la autoridad.
Cabe recordar que la mayoría de los ejidatarios han recibido un monto económico por haber permitido el cambio de uso de suelo en asambleas ejidales, donde el ahora presidente municipal y entonces presidente del Comisariado ejidal, negociara la estrategia a seguir para que empresas realizarán sus operaciones para la construcción del nuevo aeropuerto internacional.
