Conservan y restauran zona arqueológica de Cacaxtla, Tlaxcala

2

 

En los últimos años, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Gobierno del Estado de Tlaxcala han trabajado de manera conjunta para la puesta en valor del rico patrimonio cultural que se dispersa en esta pequeña entidad, ejemplo de ello son las zonas arqueológicas de Cacaxtla-Xochitécatl, el Ex Convento de Santa María de las Nieves y el Santuario de la Virgen de Ocotlán, que el día de hoy lucen una nueva fisonomía, manteniendo sus siglos de historia.

 

          Durante una gira de trabajo, Teresa Franco, directora general del INAH, y el gobernador de esa entidad, Mariano González Zarur, comentaron que la entrega de una serie de obras para la mejora de estos tres espacios, desde su infraestructura para la visita como su conservación, representa una oportunidad para que los visitantes nacionales y extranjeros conviertan su recorrido en una experiencia profunda, en una reflexión sobre los valores de las sociedades prehispánica y colonial que precedieron al Tlaxcala de hoy.

 

          Con los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl de fondo, la titular del INAH expresó que el nuevo sendero que conecta los sitios de Cacaxtla y Xochitécatl, justamente logra una nueva lectura que permite dimensionar a ambos sitios como contemporáneos, pues estuvieron conectados desde siglos antes de Cristo, durante el periodo Formativo (hacia el 200 a.C.), pero experimentaron su auge a la caída de la gran urbe teotihuacana (entre 650 y 950 d.C.).

 

          El andador, de 970 metros, permite una visita más accesible y armónica con el medioambiente, además de conocer dos sitios que forman parte de un solo asentamiento, considerado uno de los más importantes del Altiplano Central. El sendero conecta el complejo ceremonial de Xochitécatl con el área habitacional de Cacaxtla, sitios que florecieron en el periodo Formativo (800 a.C. – 200 d.C.) y durante el Epiclásico (650 – 950 d.C.).

 

Cacaxtla-Xochitécatl fue un sitio estratégico en la región Puebla-Tlaxcala, lo que le permitió tener una hegemonía política, militar y económica, porque desde ahí se trasladaban fácilmente al Golfo, Oaxaca y la Cuenca de México, informó Yajaira Gómez, subdirectora de la zona arqueológica.

 

En Xochitécatl se construyeron espacios monumentales para uso ceremonial-religioso, en los que se ha hallado evidencia de rituales de fertilidad, mientras que en el área de Cacaxtla habitó la élite: gobernantes y sacerdotes.

 

El recorrido iniciará en la Unidad de Servicios de Cacaxtla y su museo de sitio, para luego trasladarse al Gran Basamento y desde ahí poder observar el andador que conduce a la pirámide de las Flores de Xochitécatl.

 

El año pasado se trabajó en la renovación del Museo de Sitio de Cacaxtla, con cambios en la museografía y el guión científico, así como en la adecuación de vitrinas, gráficas y la exhibición de nuevas piezas arqueológicas.

 3

Deja un comentario