
Más de 10 mil personas se dieron cita en la «Alameda» municipal de Texcoco para corear canciones de Saúl Hernández, vocalista de Caifanes, donde coros y músicos de los Núcleos de Ensañanza Musical de Texcoco participaron adaptando los temas a la orquesta sinfónica.
Los pequeños músicos, dirigidos por el maestro Joel Aguilar Espinoza y los coros a cargo de Francis Rodríguez, enmarcaron temas interpretados por Saúl Hernández, quien se conmovió por este ensamble de voces que dieron realce a las melodias combinadas con notas sinfónicas.
El rockero mexicano reconoció el talento de los pequeños, indicando su admiración por venir de una comunidad en donde por muchos años se ha hecho música, “me parece que quien tiene que cerrar el festival no somos nosotros sino ellos”, dijo el cantante, pidiendo al público un aplauso para todos lo pequeños integrantes de los núcleos músicales.
Afirmó que los pequeños músicos, “son nuestro futuro, nuestro amor y nuestra fuerza”, para comenzar enseguida con temas en conjunto; “Afuera”, “No dejes que”, “Matenme porque me muero”, “Viento” y finaliar con “Antes de que nos olviden”, recordando a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.
Tras finalizar el ensamble musical, el cantante recibió un máscara de cerámica con la figura de un Jaguar.
Se trata de una máscara de cerámica realizada por artesanos de Texcoco, como símbolo de la cosmogonía prehispanica de Texcoco y la música que enmarcó este festival.

