En Texcoco la división por el número de candidaturas refleja la diversidad de pensamiento y que hasta cierto punto es respetado porque siempre existe una presunta guerra a discreción.
Entre quienes se afilian en un partido político se ven obligados a negociar determinados aspectos. Sin embargo, el partido Verde Ecologista que se vislumbraba como una buena opción para muchos texcocanos, defraudó la confianza de muchos y sin más, el candidato a presidente municipal de Texcoco por este partido, Jesús Martín Cuanalo Araujo, negoció con integrantes de la organización Antorcha Campesina.
A pesar de las constantes negativas de Cuanalo, la verdad es que antes de que se iniciara la campaña electoral se desinfló y muchos colaboradores renunciaron por la falta de coherencia, por el doble discurso y por la falta de palabra del candidato en cuestión.
Será porque a este candidato le falta arraigo por esta tierra que lo cobijó y que le sigue arropando y su actuar es plenamente obtener dividendos económicos a cambio de presuntos proyectos?
La realidad es que puede que no termine la contienda electoral y se vea obligado a declinar por algún otro contendiente para que recupere algún porcentaje de inversión en su campaña, y sobre todo, quedar con la marca de antorchista, figura que en la mayoría de los habitantes texcocanos no es aceptable.
En otros términos, la máxima historia del Verde en Texcoco han sido 3 mil votos, números que no le alcanzaría para obtener alguna regiduría empero de lograr mayor votación, Cuanalo le estaría abriendo la puerta al antorchismo para que un representante de esta organización quede como posible miembro del Cabildo municipal.
Así que el candidato del Verde Ecologista en Texcoco negoció con Antorcha.
