
TEXCOCO, Edomex. Cerca del medio día de este domingo habitantes de la comunidad de La Magdalena Panoaya, municipio de Texcoco; se manifestaron frente a la delegación de este lugar para exigir a los delegados en turno, respeten el acuerdo al que se llegó la semana pasada en asamblea abierta de llevar a cabo el cambio de autoridades auxiliares por medio de usos y costumbres y lo catalogaron como una burla de los delegados y del ayuntamiento.
Los inconformes pegaron cartulinas en la delegación con leyendas como «Cumplan sus compromisos», » No le fallen al pueblo» y » Prometieron una asamblea y no cumplieron».
Luego de que la semana pasada los habitantes rechazaran la planilla única registrada, el ayuntamiento a partir del lunes pasado de manera extemporánea registró una segunda planilla para que en próximos días impongan urnas y los que lleguen a votar se dará por válida dicha elección, gane quien gane.
Sin embargo, frente a estas marrullerías los inconformes han fijado su postura de defender el acuerdo al que se llegó la semana pasada en la asamblea y han solicitado que tanto Arturo Montiel Caraza, Director de Gobierno del ayuntamiento de Texcoco así como Juan Darío Arreola, secretario del mismo ayuntamiento, saquen las manos de esta elección de la que el pueblo de La Magdalena debe elegir y ejercer libremente.
Y es que se dice entre los pasillos del ayuntamiento que al señor Rogelio Cerón y Petra Gallegos habitantes de esta comunidad y trabajadores en la presidencia municipal, los regañaron por el hecho de no haber registrado su planilla en tiempo y forma y ahora a través de la dirección general de gobierno quieren resolver la tarea que les dejaron a estos dos militantes.
«Los ciudadanos de La Magdalena Panoaya decidimos llevar a cabo una reunión para tomar decisiones y no permitir más abuso y autoritarismo del H. Ayuntamiento; un pueblo unido puede más que mil personas del ayuntamiento de Texcoco».
Así la postura de los habitantes en esta comunidad frente a la omisión de las autoridades auxiliares en turno y del abuso que ejerce el gobierno municipal a través de la dirección general de gobierno.

