
Texcoco, Edomex. Vicente Leñero nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 9 de junio de 1933. Fue electo el 11 de marzo de 2010 para ser el cuarto ocupante de la silla XXVIII de la Academia Mexicana de la Lengua. Tomó posesión el 26 de mayo de 2011. Fue subdirector de la revista Proceso de 1977 a 1998.
Estudió ingeniería civil en la Universidad Autónoma Nacional de México y periodismo en la Escuela Carlos Septién García. Entre sus obras destacan Los albañiles (1963), El garabato (1967), El evangelio de Lucas Gavilán (1979), Asesinato (1985) y La vida que se va (1999). Además, recibió la beca del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid en 1956, y a finales de la década siguiente, las del Centro Mexicano de Escritores y la Fundación Guggenheim.
Recibió importantes reconocimientos como el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral en 1963, el premio Xavier Villaurrutia por su antología La inocencia de este mundo en 2001 y el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México, en el área de Lingüística y Literatura, edición del 2001.
A su muerte, el autor del libro “Los Periodistas”, fue homenajeado en las instalaciones del Palacio de Bellas Artes.
- “Durante una plática con el maestro Leñero, comentó respecto al uso de internet, ´es una herramienta a la cual no me acostumbro, yo amo mi máquina de escribir y con ella me quedo´, frase que afirmó tajantemente el maestro Vicente y que al mismo tiempo explicó su ventaja del sistema digital en estos tiempos.
En “Los periodistas”, – Leñero afirmó que en la actualidad el periodismo mexicano sigue viviendo los embates del poder, así como sucedió en la década en donde el periódico Excélsior vivió el acto gubernamental de la censura, respaldado por grupos empresaliares.
El dramaturgo es considerado un excelente narrador en la mayor parte del siglo XX, cuya figura marcó varias generaciones de periodistas mexicanos e influencia en la forma sencilla y clara al describir hechos y sucesos de la vida mexicana.
Este medio informativo lamenta la pérdida de un maestro de las letras, quien aseguró ser autodidata en su trayectoria, pues así lo refleja en sus obras publicadas a nivel nacional e internacional.
Por Vladimir Portuguez.


