
Texcoco, Edomex. 15 mayo 2025. Familias enteras salieron este jueves para recorrer los caminos ejidales de la comunidad de La Magdalena Panoaya, municipio de Texcoco, refrendando su amor por la tierra y pedir al santo patrono San Isidro Labrador mejores cosechas y lluvias para este año de siembra.
A pesar de la división territorial que existe en esta zona entre Texcoco y Atenco, (límites territoriales), hecha por la actual gobernadora morenista, siendo presidente municipal interino y ahora presidente municipal de Texcoco Nazario Gutiérrez Martínez, y sin ser tomados en cuenta o consultados los habitantes de esta comunidad, se mantienen firmes en sus convicciones y en sus tradiciones se trasladan de un pozo a otro (de los pocos que quedan), para elevar sus plegarias por un mejor año en la vida del campo.
A primera hora se llevó a cabo una misa en la parroquia de este lugar para honrar la vida y obra del español Isidro, quien fuera canonizado después de varios milagros por el papa Gregorio XV en el año 1622 y declarado Santo patrón de los agricultores en el año de 1960 por el papa Juan XXIII.
En el núcleo ejidal de La Magdalena Panoaya y si anexo Riva Palacio, el recorrido lo llevan a cabo todo el día, acompañados por música de viento, caminando, a caballo, en carretas, en bicicletas y en cualquier vehículo que los traslade. Este día es de convivencia familiar para los habitantes de La Magdalena como cada año lo saben hacer.
Como ya es tradición, al término de la misa en la Parroquia, los organizadores regalan tamales sin excepción a todos los que llegan a este recinto religioso.
Por la tarde, se lleva a cabo una comida y un baile popular para cerrar las actividades de todo el día dedicado a San Isidro Labrador.
Cabe destacar que en décadas pasadas, La Magdalena Panoaya fue el punto de reunión en esta celebración para muchos feligreses tanto de Atenco, San Andrés Riva Palacio, Tocuila, San Felipe y de otros lugares cercanos, ya que se fue diversificando esta tradición en muchos lugares.
Aunque el asfalto continúa creciendo a la par de la mancha urbana, en esta comunidad perteneciente a la denominada “Costa Chica”, la tradición se mantiene viva gracias a las familias, a su devoción y a su fe.

