
Tras la ola gélida en los Estados Unidos de Norteamérica, algunas regiones continúan con temperaturas extremas. En Boston, Massachusetts estado fronterizo con Canadá, sus habitantes han tomado medidas extremas para no enfermarse por las bajas temperaturas que oscilan entre los 30 y 37 grados bajo cero.
Mexicanos que han emigrado hacia el norte de ese país, han sufrido las consecuencias de este cambio meteorológico, pues afirman que quienes trabajan como en algunos programas de empleo temporal y estudiantes buscan la forma para salir adelante con las temperaturas extremas.
Sin embargo, el escenario se complica aún para quienes se encuentran en territorio norteamericano esperando regularizar su situación migratoria, tras agudizarse el traslado hacia sus lugares de trabajo por las intensas nevadas.
Para Alex, un joven mexicano con más de 10 años en la entidad norteamericana, asegura las dificultades provocadas por las nevadas en su ruta de trabajo, “la nieve complica manejar, hay que ir despacio, uno sabe de las consecuencias hasta de frenar de manera inmediata”, pero testifica que la forma de vida en este lugar es fantástico junto a su familia.

La familia de Alex, durante su estancia por México, vivió momentos duros para salir adelante ante la falta de oportunidades en la zona oriente del estado de México.
El haber cursado la primaria, la secundaria y la preparatoria en el municipio de Texcoco, tomó la decisión junto con su madre y algunos hermanos vivir el sueño americano.
Ahora, Alex recuerda aquellos momentos que vivió en la tierra del rey poeta Nezahualcóyotl y por supuesto las visitas al Molino de Flores.
La seguridad, infiere Alex, le preocupa la situación por la que atraviesa México “aunque regresaré algún día, sólo de vacaciones para recordar viejos tiempos”. Concluye.
