En su centenario luctuoso, coloquio sigue las huellas del antropólogo noruego Carl Lumholtz

* Los Centros INAH Sinaloa y Chihuahua organizaron esta actividad junto con el Centro de Estudios Sociales y Universitarios Americanos.

* Se abordaron aspectos novedosos de sus estudios en torno a los grupos indígenas del occidente y noroeste de México, país que visitó seis veces.

Las investigaciones que Carl Sofus Lumholtz (1851-1922) inició a finales del siglo XIX sobre algunos de los grupos indígenas de México, principalmente del occidente y noroeste, solo se verían interrumpidas por un acontecimiento inédito: el movimiento revolucionario de 1910.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y los Centro INAH Sinaloa y Chihuahua, organizó el coloquio virtual El último viaje de Carl Lumholtz, a propósito del centenario luctuoso del antropólogo y etnógrafo noruego.

            La actividad, organizada en colaboración con el Centro de Estudios Sociales y Universitarios Americanos, tiene el objetivo de brindar aspectos novedosos acerca de los aportes de este científico de primer orden, quien llegó a nuestro país apadrinado por el entonces conservador del Museo Americano de Historia Natural, Franz Boas; y al que acompañó en varios de sus viajes Alex Hrdlicka, uno de los fundadores de la antropología física moderna.

            El investigador del Centro INAH Chihuahua y uno de los impulsores de este coloquio, Víctor Ortega León, manifestó que Carl Lumholtz es un caso atípico por varias razones, entre ellas, por sus intereses académicos. Tras graduarse en la Facultad de Teología de la Universidad Cristianía, en Oslo, sus inclinaciones naturalistas lo condujeron a Australia, donde permaneció entre 1880 y 1884, llegando a convivir un año con aborígenes caníbales del norte de Queensland. Experiencia que definió su vocación para el estudio de los pueblos autóctonos.

            “Lumholtz fue un hombre de su tiempo. Le tocó vivir la revolución de ideas que caracterizó la segunda mitad del siglo XIX, a través de corrientes de pensamiento como el evolucionismo y el positivismo, en paralelo al nacimiento de la antropología como disciplina, y en México encontró un campo fértil para desarrollar sus estudios etnográficos, de ahí que lo visitó en seis ocasiones.

            “Su primer viaje fue en 1890-1891; el segundo en 1892-1893; su tercera estancia fue la más larga, pues se prolongó de 1894 a 1897; la cuarta se dio en 1898, regresó en 1905 a documentar algunos aspectos etnográficos y, finalmente, tuvo una expedición de un año, entre 1909 y 1910, en el desierto de Sonora”, indicó el investigador.

            De acuerdo con el también académico de la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México, a su llegada al país, Lumholtz se entrevistó con el entonces presidente Porfirio Díaz, quien se mostró abierto a sus intereses: “documentar los pueblos originarios, a los cuales —desde la perspectiva evolucionista— se consideraba se hallaban en estadios anteriores, dentro de un proceso evolutivo considerado lineal. Inesperadamente se encontró con una riqueza cultural única”.

            En la transmisión, efectuada por el canal INAH TV, en sintonía con la campaña “Contigo en la distancia”, de la Secretaría de Cultura, Ortega León abundó que el científico estuvo en Chihuahua en cuatro de sus estancias, y este territorio “fue su objetivo principal” ante el conocimiento de vestigios de la cultura Casas Grandes, entre cuyos principales sitios se encuentra Paquimé, y su liga con la cultura Mogollón del suroeste de Estados Unidos, con una tradición de casas acantilado.

            De esta inquietud surgió un amplio registro fotográfico, el cual fue abordado por el investigador del Centro INAH Chihuahua, Jorge Meléndez Fernández. Las más de dos mil 500 fotografías dedicadas a las casas acantilado, llamadas así porque son construcciones de adobe en abrigos rocosos y cuevas de la Sierra Madre Occidental, fueron tomadas entre la primera y segunda de sus expediciones, hacia 1891-1892.

            Este corpus documental es resguardado en el Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, Estados Unidos. No obstante, el ponente se centró en los negativos de gran formato que existen sobre la Zona Arqueológica Cuarenta Casas, localizada en El Vallecito, municipio de Madera, Chihuahua.

            El fotógrafo G. H. Taylor, parte del equipo de exploración liderado por Lumholtz, capturó las cuevas del Gato y del Puente; el interior de la Cueva de las Ventanas donde se aprecian construcciones con la típica puerta en forma de “T” y motivos en “V” sobre los acabados de adobe, así como interiores de pasillos y panorámicas de la sierra, entre otros espacios y aspectos que hoy son fuente fidedigna para los arqueólogos.



Categorías:Foto del día

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: