• De manera simultánea, más de mil 500 personas participaron en las actividades de reforestación realizadas en 13 parques administrados por CEPANAF.
• De mayo a agosto, se plantaron más de 100 mil árboles de diferentes especies endémicas en una superficie de 100 hectáreas.

TOLUCA, Estado de México. El Gobierno del Estado de México, en el marco de los 48 años de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), bajo el lema “48 años sembrando vida”, llevó a cabo el cierre de la campaña de reforestación en el Parque Estatal Sierra Morelos.
En esta campaña que inició en mayo, participaron instituciones, municipios, organizaciones, empresas y ciudadanía, para plantar más de 100 mil árboles de diferentes especies en aproximadamente 100 hectáreas, para contribuir a la restauración y conservación de los ecosistemas forestales de la entidad.
Esta acción se suma a las políticas impulsadas por la Gobernadora del Estado de México, la Maestra Delfina Gómez Álvarez, para proteger el patrimonio natural y el bienestar de las comunidades mexiquenses.
Como parte del cierre, se realizó una jornada de plantación simultánea de 25 mil árboles en los 13 parques administrados directamente por la CEPANAF, además de la presentación del programa “ECOTUTORES”, una iniciativa que busca fortalecer el vínculo de las familias mexiquenses con los parques y promover un compromiso permanente con el cuidado y conservación de los ecosistemas.
En este contexto, Alma Diana Tapia Maya, Directora General de la CEPANAF, destacó que “Restaurar nuestros ecosistemas no significa solamente plantar árboles; significa recuperar el equilibrio de la naturaleza”.
Además, reiteró el compromiso de la CEPANAF con el llamado de la Presidenta de la República, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, hacia la protección del medio ambiente y la plena recuperación de los ecosistemas forestales, tan importantes para nuestro país.
Con 48 años de trabajo, CEPANAF subraya su compromiso con la conservación de los parques recreativos, las Áreas Naturales Protegidas, la flora y fauna endémica, y suma esfuerzos para preservar la riqueza natural mexiquense al incluir a las familias en su cuidado.

